En medio del trajín del día, nos hace bien sacar la mirada
de la rutina para mirar la vida desde otro ángulo. Podemos hallar una perspectiva impensada, fresca, renovada ante nuestros ojos. Advertir lo que no habíamos
considerado. Descubrir matices de lo que vemos a diario. Entender
el por qué de algo, el para qué. Tomar consciencia del entorno que, a veces, por cotidiano, queda olvidado. viernes, 7 de junio de 2013
Sin prisa
En medio del trajín del día, nos hace bien sacar la mirada
de la rutina para mirar la vida desde otro ángulo. Podemos hallar una perspectiva impensada, fresca, renovada ante nuestros ojos. Advertir lo que no habíamos
considerado. Descubrir matices de lo que vemos a diario. Entender
el por qué de algo, el para qué. Tomar consciencia del entorno que, a veces, por cotidiano, queda olvidado. viernes, 17 de mayo de 2013
¿Rendirme? ¡Jamás!
En la vida diaria nos topamos con esta pregunta "no articulada", pero que rebota en el interior hasta que la enfrentamos: "¿Te vas a rendir?" Qué hacer; esa es la cuestión.
Es entonces que nos "sentamos" un instante frente a esa palabra: "rendirme". Y simplemente le decimos: "¡Jamás!" Es una decisión necesaria. Más que una respuesta a uno mismo es la manifestación de la actitud que adoptaremos de ahora en más.
Ni pensemos en rendirnos, en abandonar. Las situaciones que surgen nos "sugieren" que es la única opción, quizás. Las pruebas, el desánimo y demás no desaparecerán simplemente porque decidamos rendirnos. El rendirse nunca será una solución. Salvo que nos rindamos a Dios. Esa es la única rendición válida: Rendirnos a Dios, entregarnos a Dios, confiar con certeza en su amor y en sus planes. Porque Él tiene planes y, ciertamente, son mejores que los nuestros. La mejor decisión es no rendirse ante los problemas, sino rendirnos a Dios. Entregar todo a Él porque Él cuida de nosotros.
Podemos confiarle nuestra vida a Dios. Y ya no tendremos que rendirnos ante avalanchas de dificultades. Podremos decir confiados: "Yo sé en quién he creído, y estoy seguro de que tiene poder para guardar hasta aquel día lo que le he confiado" (1 Timoteo 1:12, NVI).
De modo que no nos dejemos intimidar por las circunstancias, porque nuestro Dios controla todas las cosas y lea pone límite. Él está a nuestro lado diciendo: "No te rindas. No temas. Yo te ayudo".
¡Ese es nuestro Dios! No lo dudes y comprobalo por vos mismo.
sábado, 27 de abril de 2013
Algo más que la vida
Hay un Dios Creador de todo lo que existe, que quiere darnos una vida que nunca se acabe, una vida eterna, vida para siempre. Él la preparó como un regalo para todo aquel que la quiera recibir. Puede ser tuyo, hoy.
¿Te parece demasiado?¿Demasiado bueno, demasiado fácil? Pero es real. Dios es bueno y quiere que todos puedan recibirlo. Tan fácil que un niño lo puede recibir, como quien recibe un regalo. Todos sin excepción pueden recibir lo que Dios preparó. Todo ser humano, de toda raza, de toda edad, de todo estrato social, de toda condición. Nadie es tan joven ni tan grande, ni tan rico ni tan pobre, ni tan bueno, ni tan malo, ni tan erudito ni tan ignorante, ni tan brillante ni tan torpe, que no pueda recibir el regalo de Dios. Si lo querés, podés tomarlo. Es para vos. ¿Cómo lo recibimos? Es gratis; sólo tenés que aceptarlo, por la fe. Dios da esta vida eterna a los que creen que Jesús es el Hijo de Dios, que vino y murió por nosotros y resucitó. Si aceptás a Jesús en tu corazón como tu Salvador y Señor, creyendo lo que Él dice, serás salvo. Dijo Jesús: "El que cree en mí, tiene vida eterna".
Dios es bueno. Dios quiere darnos algo más que la vida: Vida abundante con Él aquí en la tierra, y, después, la vida eterna.
jueves, 21 de marzo de 2013
Realeza
Recordar quienes somos nos ayuda para no ceder a la
tentación de menoscabarnos, o sobrevalorarnos. Nuestra autoestima está equilibrada en Dios. viernes, 8 de febrero de 2013
No es tarde
¿Pensás que ya es demasiado tarde? Quizás empezaste el año con un balance negativo y
pensás que ya es tarde para recuperar el tiempo o cambiar cosas. Pero, nunca es tarde para empezar de nuevo. Date una
oportunidad. Dios también te da oportunidades al darte vida para tomar decisiones que pueden hacer de éste, un año diferente,
sorprendente y muy fructífero. Poné todo en sus manos. Él transforma lo más profundo de nuestro ser, y nos da sabiduría y crecimiento todos los días. Su presencia hará en nosotros lo que nosotros mismos no podemos. Considerá cada día y cada
situación como una posibilidad de ejercitar tu libertad. Podés elegir, en cierta manera, cómo vivirlo.
miércoles, 23 de enero de 2013
Mucho más que el pan
La alimentación, el trabajo, la
educación, la salud, son sumamente importantes. Muchos gobernantes e
instituciones pueden implementar mejoras en todo eso. Pero el transmitir una vida que es eterna, Dios lo ha concedido solamente a la Iglesia de Dios, por medio de Jesucristo: los hijos de Dios que hemos experimentado esa vida nueva.
Constituye un cambio radical de toda la existencia. Al hablarle de Jesús podemos conducir a la persona al inicio de una relación Padre-hijo con Dios, una transformación que revoluciona su vivir, otorgándole la vida eterna. Una vida que trasciende. Esto es más valioso que que toda la ayuda material que podamos brindar. Ninguna acción social, aunque válida y buena, se le compara.
Lo que llamamos "evangelizar" es llevar las mejores noticias que puede recibir un ser humano. Implica posibilitar la decisión que llevará a la vida eterna, a la satisfacción al alma, a propósitos impensados y a una existencia en plenitud.
Asistamos a los pobres, a los enfermos y necesitados en toda manera posible. Pero no brindemos solamente lo necesario para esta vida: compartamos el mensaje del evangelio. Que todos sepan que hay vida después de que partimos de esta tierra. Y esa vida está en Jesús: "El que cree en mí, tiene vida eterna", dijo Jesús (Juan 6:47).
Pan y vida. Vida verdadera y eterna.
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jueves, 20 de diciembre de 2012
Quiero saber Quién sos
“¿Quién eres, Señor?” Es una pregunta que todos deberíamos
hacerle. ¡Él siempre la responde!
“¿Quién eres, Señor?” preguntó Saulo, un eminente rabino, estudioso de las Escrituras, que sabía todo lo que éstas decían acerca del Mesías que habría de venir, ...pero no lo conocía. (Hechos 9:5),. Y con la respuesta de Jesús se convirtió en el apóstol Pablo, ministro del evangelio a las naciones.
Quizás muchos aman a Jesús sin conocerle. Porque les fue presentado por alguna religión, o lo siguen por tradición familiar o cultural. Ellos también pueden conocer a Jesús.
En este tiempo de la Navidad, podemos acercarnos a Jesús como esos niños que querían conocerlo, que lo seguían a todas partes, que se sentían seguros cerca del Maestro que hablaba de Dios, hacía milagros, y alimentaba a las multitudes. Podemos acercarnos así, sencillamente, sin prejuicios, sin temores, con un deseo ferviente de conocerlo.
Si ya lo conocés, sabés que podés conocerlo más al Hijo de Dios que se hizo hombre para venir a salvarnos. Él es Señor y Salvador. Él es Amigo de quienes lo amamos y obedecemos su Palabra.
Podemos disfrutar de la amistad con Él, crecer en la fe, y conocer su gran amor que nos transforma a diario.
Él nos da todo lo bueno. Él es quien hizo posible el camino al Cielo, el acceso a Dios, el poder recibir la vida para siempre.
Si no lo conocés, hablá con Él. ¡Dios te ama tanto, que envió a Jesús para salvarte!


