Hay un lugar donde podemos descansar de todo cansancio, de
todas las preocupaciones, de todo afán. Un lugar en que podés estar confiado, protegido y
totalmente seguro. Desde ese lugar todas
las cosas se ven diferentes: los grandes problemas se ven muy pequeños, y las
preocupaciones importantes, ya no lo son tanto. Podemos ir allí en cualquier momento, a cualquier hora del día.
Podemos quedarnos todo el tiempo que queramos. Y cuando salimos de ahí ya no
somos los mismos: somos mejores personas, nuestros defectos no son tan
marcados, nuestras debilidades no se sublevan tanto, tenemos paz, ¡y una alegría
inusual!jueves, 16 de abril de 2015
Hay un lugar
Hay un lugar donde podemos descansar de todo cansancio, de
todas las preocupaciones, de todo afán. Un lugar en que podés estar confiado, protegido y
totalmente seguro. Desde ese lugar todas
las cosas se ven diferentes: los grandes problemas se ven muy pequeños, y las
preocupaciones importantes, ya no lo son tanto. Podemos ir allí en cualquier momento, a cualquier hora del día.
Podemos quedarnos todo el tiempo que queramos. Y cuando salimos de ahí ya no
somos los mismos: somos mejores personas, nuestros defectos no son tan
marcados, nuestras debilidades no se sublevan tanto, tenemos paz, ¡y una alegría
inusual!lunes, 2 de marzo de 2015
Alegrás mi alma
Todos quisiéramos evitar los malos ratos y las crisis. Pero, nadie dijo que no habrá
tristezas, ni lágrimas. No se nos dijo que, por ser cristianos, estaríamos
exentos de problemas o penas. No obstante, sí se nos prometió consuelo y ayuda, la presencia de Dios, su compañía, su fortaleza, ¡y su alegría!
Surgirán algunas situaciones adversas indefectiblemente. Acudamos a Dios, en oración. Él nos ayudará a mantener ese gozo interno y
callado que nos fortalece. Ese gozo que Dios deposita en nuestro interior nos renueva las fuerzas y el ánimo. Recordemos que las circunstancias
están bajo el control absoluto de nuestro Dios. viernes, 13 de febrero de 2015
Mi Padre
No vivas tu vida sin la ayuda de Dios. "No lo dejes afuera". Hacé que
Dios sea parte de los detalles de tu vida. ¡Él los conoce todos y quiere
ayudarte! Creele a Dios. Creé en Jesús: invitalo a tu vida. Porque: "A todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios" (Juan 1:12). ¡Y no hay nada más maravilloso que eso!lunes, 12 de enero de 2015
¿Qué es eso?
"Dios me ama" es una frase que suele oírse mucho. Pero, ¿qué quiere decir? Su significado es sencillo y a la vez ¡muy trascendente! Dios nos ama infinita e incondicionalmente. Su amor es eterno. Su amor por nosotros no tiene fin. Él es el Dios Todopoderoso que creó todo lo que existe, ¡y nos creó para que fuésemos sus hijos! Simplemente porque nos ama y quiere compartir su amor. Todo lo bueno que existe en la tierra lo hizo para nosotros y por nosotros, los seres humanos.
Dios no es "como los 'dioses' inventados" por los hombres; esos ídolos reflejan la miseria humana: "dioses" crueles, vengativos, interesados, llenos de ira y violencia. Lo vemos en la mitología de pueblos antiguos. La historia nos cuenta de eso. Algunos sistemas religiosos también. Al Dios único y verdadero se lo define con esta frase: "Dios es amor" (1 Juan 4:16b, La Biblia). ¿No es sorprendente? ¡maravilloso!
Decimos que ese amor es incondicional porque no nos exige nada para ser receptores de ese amor incomparable. Alguien dijo: "Nada de lo bueno que hagas puede hacer que Dios te ame más. Nada de lo malo que hagas puede hacer que Dios te ame menos. Porque Él te ama infinitamente sin condición y sin límites; no por lo que HAGAS, ni por lo que NO HAGAS". Por supuesto, el amor de Dios no es una licencia para hacer lo que queramos, bueno o malo. Porque no le irá bien a quien hace lo malo
El amor de Dios más bien debe ser una motivación para hacer lo bueno. No porque "debamos hacerlo", sino por gratitud a Aquel que nos ama tanto. Somos hijos del Dios verdadero y bueno. Él mismo nos ayuda a ser mejores cada día.
martes, 30 de diciembre de 2014
Fiesta en el corazón
martes, 25 de noviembre de 2014
"No" al abatimiento
No nos quedemos abatidos. Podemos ser libres del abatimiento y de la ansiedad que enferma. Podemos evitar que las circunstancias que nos rodean nos agobien. Podemos evitar que nos abatan la mirada y el alma. Podemos deshacernos del desaliento. Podemos sacudirnos los temores. Podemos sobrellevar nuestros fracasos y convertirlos en progreso. Podemos resistir y vencer en cada lucha porque Dios nos ama. Él nos da la fuerza y la sabiduría. Aunque cometamos errores, si acudimos a Él creceremos y aprenderemos cada día. lunes, 13 de octubre de 2014
Virtual o real
De alguna manera todos somos un poco individualistas; unos más que otros. El problema aparece cuando esa característica domina y controla todas las demás. Eso puede afectar muchas de las cosas buenas. Una de las mejores cosas que nos brinda la vida, el compañerismo y la amistad, pueden ser socavadas por un fuerte temperamento individualista. Aunque la sociedad actual es muy individualista y competitiva, tenemos elección. Ese individualismo creciente, junto con el uso inapropiado de la tecnología, puede aislarnos, esclavizarnos y hacernos, en cierta manera, "menos humanos". Se ha comprobado que los niños que crecen dependiendo de dispositivos en vez de crecer en contacto con el mundo natural y “real” tienden a ser menos sociables, más introvertidos, menos tolerantes a la frustración y menos capaces de sentir empatía. Recordemos que tenemos la capacidad de decidir lo mejor para nosotros y para nuestros hijos. Somos personas con voluntad y libre decisión, con sentimientos y emociones, con valores y moral. No perdamos esa oportunidad de que crezcan sanos a la vez que sacan lo mejor de los avances tecnológicos. Una cosa no quita la otra. Pueden ser compatibles en su justa medida. El desarrollo humano adecuado requiere contacto humano, relaciones humanas, entorno humano, esparcimiento con humanos. Contacto humano. No por medio de video llamadas o programas especiales. Contacto real y no virtual. Necesitamos del otro y el otro necesita de nosotros.
La amistad y el compañerismo, la familia… es “invento de Dios”, porque Él busca siempre nuestro bien y sabe lo que es mejor. Nos ama de tal manera que nos cuida y nos protege incluso de nosotros mismos. Dios hace progresar la ciencia y a la vez nos da sabiduría para lidiar con sus efectos y consecuencias.






