sábado, 5 de octubre de 2019
Es fácil
viernes, 20 de septiembre de 2019
El invierno termina
El invierno termina. El rigor del invierno parece emularse en las dificultades. En época de crisis, las pruebas que pasamos son como el frío: nos escarchan el alma y las emociones. Congela, duele, inmoviliza. Pero tenemos esperanza: El invierno no dura para siempre. Las crisis, tampoco. Todo tiene un límite, puesto por Dios. Como las estaciones del año, la órbita de los planetas o el sol, todas las cosas se sujetan a la soberanía de nuestro Dios. Por lo tanto, ese "invierno" que todavía sentís, pasará. Seguí confiando en Dios. El amor de Dios dará calidez a tu alma. Aliviará el dolor. Dará vida nueva y movimiento. La primavera llegará a tu vida, en el momento justo.
Con Jesús en tu corazón, siempre hay un final feliz. Cada momento difícil será sólo un invierno que pasa y que traerá nueva vida y alegría.
sábado, 24 de agosto de 2019
Ansiedad
No es la preocupación típica, el malestar obvio ante circunstancias reales o no. Constituye una enfermedad que muchos sufren con diferentes síntomas y que pueden generar otras dolencias debido a todo lo que se desencadena a nivel físico, psicológico y emocional. Dios sabe cómo somos, cómo vivimos y qué necesitamos. Él quiere ayudarnos, guiarnos y cuidar de nosotros.
Acerquémonos con confianza. Él nos ama. Creyendo en Jesucristo somos hechos hijos de Dios. Si nos arrepentimos de nuestro pecado y maldad Dios nos perdona, nos libera de toda culpa y nos da un nuevo comienzo donde la ansiedad no tendrá cabida.¡El perdón y la paz que necesitamos están disponibles para todos!
lunes, 1 de julio de 2019
Imperfectos
Seamos "imperfectos que ejercitan activamente la
empatía y la compasión". Imperfectos que priorizan el bendecir, el "bien decir" y hacen lo bueno. Hombres y mujeres "en proceso
de metamorfosis" hacia una perfección absoluta asequible en el Cielo. ¿Cómo no amar a este Dios que nos ama tanto? Vivamos con alegría y esperanza mientras caminamos “hacia la perfección”. domingo, 16 de junio de 2019
Un amor tan grande
Fuimos creados para amar y ser amados. Podemos tenerlo todo, pero sin amor, no podemos vivir. Podemos carecer de todo, pero si tenemos amor, ¡saldremos adelante de alguna manera! Hay poder en el amor verdadero. Infunde vida y fuerza para sobrellevar la adversidad; sabiduría y ánimo para ser resiliente y seguir adelante, una y otra vez.El mundo necesita amor. El amor verdadero, el que proviene de Dios. Ese amor eterno, ilimitado, incondicional de Dios para con toda la humanidad: "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna" (Juan 3:16, RVR1960).
¡Así nos ama Dios! Hizo todo lo necesario para nuestro bien, para que lo conozcamos, para que vivamos una vida diferente en Él. Solamente
nos pide que creamos en Él. Que confiemos. Que recibamos ese regalo de la vida eterna
que nos da por medio de la fe en Cristo. ¡Nuestra vida será
transformada por su amor y por su presencia!
Dios es la fuente del amor, su origen. Todo el bien, todo lo bueno, proviene de Dios. "Dios es amor" (1 Juan 4:7). ¿Cómo no amar a un Dios que nos ama tanto?
sábado, 4 de mayo de 2019
Momentos
Los cristianos tenemos un tiempo especial: el de la oración. Amamos orar, ¡hablar con Dios! Dialogar.
Es un tiempo de quietud, en conversación con Dios, en que podemos contarle todo lo que vivimos y en que Él nos regala su paz. Detenernos a orar, en nuestro corazón, con nuestro pensamiento, en cualquier lugar y en cualquier momento es un privilegio que no debemos olvidar. Nos ayuda a detenernos un poco. Y nos conecta con lo más preciado: nuestro amado Dios. ¡Jesús lo hizo posible!
¿Conocés a Jesús? Te invito a que le digas que querés conocerlo. Será la decisión más importante de tu vida. Y nunca olvidarás ese día. Él es nuestra paz.
jueves, 4 de abril de 2019
Fuertes
Todos quisiéramos ser fuertes; al menos, lo suficiente para ser independientes y "no dependientes". Pero, nos necesitamos: somos humanos. Somos seres pequeños y limitados en un mundo en crisis. Los niños se sienten fuertes (aunque no son fuertes), cuando están con su padre. Se sienten tranquilos aunque siguen siendo igual de vulnerables. Su sentido de fuerza y su calma proviene de la confianza en su papá. Seguramente, nos sentíamos así fuertes y confiados cuando de niños caminábamos de la mano
de nuestro papá, sin importar las circunstancias. No teníamos temor. Aferrados de su mano, nos sentíamos seguros.




