sábado, 7 de junio de 2014

Inmensurable amor

Hay un amor que muchos no conocen. Un amor sin medida, sin límite. Incondicional. El amor que es la fuente de todo. 

El amor de Dios. Incomparable y eterno. Inmensurable. La palabra que mejor describe a Dios es "Amor".  

Por Su amor nacemos. Por Su amor nos cuida. Por Su amor, está con nosotros siempre. Por amor, creó todas las cosas para nosotros. Por amor obra en nuestras circunstancias y nos ayuda. Por amor interviene en nuestro camino. Por amor envió a Su Hijo. Por amor nos rescató del pecado y de la maldad.

Él es el Dios que nos ama. El que nos adopta como hijos cuando creemos en Él. El que es nuestro Padre. El que está interesado en cada aspecto de nuestras vidas. Dios que todo lo puede. El que oye la oración y nos contesta. El Dios que ve todas las cosas. El Dios que nos acompaña. Es verdad. Es real. Está a mi lado mientras escribo. Está a tu lado mientras leés esto. 

Creé en Él, confiá en Él y comprobalo por vos mismo. ¡Será la mejor decisión de tu vida!

"Dios es amor" (1 Juan 4:7, La Biblia).


sábado, 3 de mayo de 2014

Nuevas fuerzas

¿Te ha pasado sentirte cansado en cualquier momento del día? A veces es el resultado de trabajar en exceso, por estudiar mucho, por dormir poco, por no aprovechar bien el tiempo. También puede ser por causas físicas, deficiencia de vitaminas o minerales... Pero, en ocasiones existen otros factores que provocan cansancio o nos quitan el sueño: factores emocionales, familiares, económicos, relacionales, laborales, y muchos más. 

Jesús nos prometió descanso si vamos a Él: "Vengan a mí, todos los que están cansados y llevan cargas pesadas, y o les daré descanso". ¿Por qué no vamos, entonces a Él? Que nada nos impida sentarnos a conversar con el Maestro, nuestro Señor, que además es nuestro Amigo. Si sentimos el peso de los problemas y las responsabilidades o estamos agobiados por la preocupación -nuestra o de nuestros seres queridos-, contémosle todo al Señor que nos comprende. Hablemos con Él confiadamente porque Él nos ama. Se llevará la ansiedad y nos dará su paz como un regalo. Él es el único que puede darnos nuevas fuerzas.

Él desea que disfrutemos cada nuevo día. Que recordemos siempre: "Este día fue hecho para vos". Ánimo, El Dios Todopoderoso es nuestro refugio, nuestro Padre y nuestro Ayudador. 


sábado, 5 de abril de 2014

Marcas

Nuestra vida es un andar que deja huellas. También es un andar que deja marcas.

Constituye, además, una influencia que alcanza a todos los que nos rodean.

Nuestra vida misma es una influencia, que afectará otras vidas. Depende de nosotros que dicha influencia sea buena, noble y digna.

Dondequiera que vamos, dondequiera que estemos, influenciamos, ya sea con nuestras palabras o nuestros silencios. En el trabajo o el hogar, en la escuela o el gimnasio, en la iglesia, en el club, en un café o en la calle.

Hay una historia personal que escribimos cada día. Con aciertos y desaciertos, creciendo y madurando. Así determinamos nuestro rumbo, vamos dejando huellas y una marca que puede convertirse en un legado.

Cuando entregamos nuestra vida a Dios para hacer lo que a Él le agrada, Él nos guía para cumplir sus propósitos. Dejemos que Él nos dirija, y nos transforme en bendición para otros. Ése será el mejor legado, indeleble y perdurable: el que Dios preparó de antemano. Un legado que acerque a los hombres a Dios y les hable de su amor eterno. Que revele el amor de Dios a los que están lejos y a los que están cerca.

Si esa es la marca de nuestra vida, si esa es la huella que dejamos, si esa es la influencia que bendice podremos estar seguros que será el mejor legado para las siguientes generaciones.

 

 

domingo, 2 de marzo de 2014

Bueno y breve, más que bueno

 Una palabra puede cambiar rumbos, decisiones, situaciones, vidas.
"La palabra a su tiempo,¡cuán buena es!".(Proverbios 15:23).

No es necesario decir demasiado, sino suficiente. 
Suficiente para animar; para afirmar; para mostrar afecto, confianza, respaldo; para encauzar; para reconsiderar; para esperar, o para decidir.
No dudés en hablar cuando considerás que es palabra buena y a tiempo. Si es palabra que edifica a los demás, aunque breve, será más que buena.

sábado, 15 de febrero de 2014

Momentos fugaces

La vida entera es una sucesión de momentos fugaces que pueden pasar desapercibidos. Depende de nosotros disfrutarlos, atesorarlos y hacer de ellos momentos fructíferos -para nosotros y para otros. 
No perdamos esos momentos únicos. Es más, procuremos que cada momento sea un recuerdo inolvidable. Ese tiempo que pasó no volverá. Sin embargo, cada instante es una oportunidad para progresar y crecer, para mejorar, para corregir, para decidir mejor, para ser mejores personas y ayudar. 

Procuremos hacer de cada día, un gran día. Tomando buenas decisiones, hablando palabras que hagan bien, manteniendo una buena actitud y una buena relación con los demás. Aprovechemos al máximo el tiempo que Dios nos regala. Decidamos que vamos a vencer con el bien el mal. Hagamos que "nuestro mundo" (ese entorno en el que vivimos) sea afectado positivamente por nuestra presencia allí.
 
 
La vida es una sola y no se repite. Tenemos la oportunidad de vivir a pleno, pero hagámoslo de manera tal que cuando miremos atrás, veamos que valió la pena. Decidamos cómo queremos vivir y trabajemos en pos de eso.  Construyamos un lugar de paz, de reposo, un refugio de bendición para nuestra familia que también alcanzará a otros. 
En cada momento hay oportunidad de hacer algo de valor trascendente: cuando amamos a Dios, cuando hablamos de Jesús, cuando hacemos el bien, cuando alentamos y ayudamos, ese momento fugaz puede tener alcance eterno. 

martes, 21 de enero de 2014

Nota para vos

Estoy seguro de que esta nota te llega en el momento indicado; leela con atención:
¿Sabés que sos una persona más especial para Dios? Él te está viendo en este momento tal cual sos y sabe perfectamente de tu situación, de lo que has hecho mal, de tu dolor y aunque te sientas rechazada, Dios te dice en este momento:
“Vos sos lo más hermoso para mí. Quiero restaurarte, quiero que sepas que aunque tal vez te sentís miserable, yo veo en vos un valor incalculable. La miseria que ves en vos, yo la convertiré en una piedra preciosa, un instrumento de mi amor, para que otros vean las maravillosas obras que yo puedo hacer. Levantate ahora, criatura mía, sacudite el polvo de tu tristeza y vestite con mi misericordia. Tomá todos tus harapos y acercate a mí. Vení así como estás. Voy a cambiar esas ropas que tenés y las transformaré con mi amor. No pensés que todo es en vano. Yo nunca desecho a quien viene a mí. 
¿Te preguntás "Cómo empiezo"? Abrí tu corazón a mi amor, y contame lo que te falta, lo que te aqueja. Poné delante de mí tus debilidades y dejá que yo obre. No esperés que suceda algo mágico; dejame ordenar todo lentamente. No te sorprendás de que todo se dé vueltas (como no lo imaginabas); mirá que mi mano está construyendo y deshaciendo lo que debe cambiar, lo que debe ser restaurado.

Podés repetir las palabras del Salmo 86:3–7:
“Ten misericordia de mí, oh Señor; porque a ti clamo cada día.  Alegra el alma de tu siervo; porque a ti, oh Señor, levanto mi alma. Porque tú, Señor, [eres] bueno y perdonador, y grande en misericordia para con todos los que te invocan.
Escucha, oh Señor,  mi oración, y está atento a la voz de mis ruegos.  En el día de mi angustia te llamaré; porque [tú] me respondes. " 
Ahora solamente amá,  apartate de lo malo y hacé lo bueno. ¡Y te prometo que yo te bendeciré!

jueves, 2 de enero de 2014

Año nuevo, vida nueva

El año nuevo nos llena de expectativas y esperanza. Pensar en el futuro despierta en nosotros con más fuerza las ganas de emprender, de soñar y de planificar. Pareciera que todas las cosas tienen un nuevo comienzo. La sensación que tenemos es la de percibir todo como “nuevo”. Los planes, los proyectos, el estudio, el trabajo, las dietas, las rutinas diarias, de repente, adquieren “calidad de nuevo”. Queremos hacer, como suele decirse, “borrón y cuenta nueva” y empezar una página en blanco. Aclarar las ideas, desenmarañar los conflictos, pensar soluciones, buscar con más orden una estrategia de acción para tratar con lo nuevo, con lo que viene. 
El inicio del año también nos transmite la idea de que “todo puede cambiar tan fácil como cambiamos de año". Eso suma entusiasmo y fuerza. Incluso parece que podríamos dejar atrás las cosas que no nos gustan, lo que ya no queremos en el nuevo tiempo. Pero, los cambios se generan con decisiones: veamos qué cosas mejorar, qué cosas podemos y debemos cambiar y decidamos. 
La buena noticia es que Dios puede darnos un nuevo comienzo, una nueva oportunidad. Si creemos en Él, nos da un corazón nuevo y una mente renovada. Un vida nueva con Dios en la que todo es posible, hasta esas cosas que por años quisimos cambiar y no pudimos. Por la fe en Jesús, el Hijo de Dios, se nos da una vida abundante, y una vida que no se acabará jamás. Recibimos paz, porque Él quita la culpa que el mal nos deja en el alma cuando no obramos bien. Y además, somos hechos hijos de Dios, con todo lo que eso implica.
Este año nuevo puede darte una vida nueva de verdad. Solamente hay que tomar la decisión de confiar en Dios. Recibamos todo lo bueno que Dios tiene en este año. Empecemos a disfrutar de esos planes de Dios y seamos parte de ellos. Con Él todo es posible.