jueves, 6 de diciembre de 2012
Una mirada diferente
viernes, 30 de noviembre de 2012
Comunicación
La
comunicación es vital para todas las relaciones interpersonales; para el
crecimiento, para el desarrollo normal, para la salud; es vital en todos los
ámbitos. Somos seres comunicativos y gregarios: necesitamos expresarnos y
recibir las expresiones de los demás; dar, recibir, compartir, y “estar
acompañados” en el camino de la vida.
Lo
único que puede interrumpir la oración es el pecado; y aun para eso Él proveyó
la solución (“Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y
justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad” 1º Jn.1:9).Incluso hay beneficios para el cuerpo en la oración: cuando estamos en oración con Dios, Él aquieta nuestra alma, en Él hallamos descanso y quietud para el alma. Siempre recibiremos paz y gozo en su presencia. En medio de toda circunstancia podemos pedirlo y lo recibiremos, eso y más, ¡junto a Él, en compañía!
viernes, 16 de noviembre de 2012
Un amigo
viernes, 9 de noviembre de 2012
Algo mejor
Dios nos llama a “algo mejor”,
por eso nos insta a ser transformados “como a la misma imagen por el Espíritu
del Señor”. Nos llama a ser más como Cristo… lo cual es siempre mejor. Sin embargo
cuando oímos “ser transformados” a
menudo pensamos en palabras como santificación, pureza, integridad,
consagración, devoción, servicio…Y se nos viene a la mente un dejo de “¡Uy!...”
como si el pronunciar esas palabras desencadenara una sucesión de reglas,
prohibiciones y mandatos “destinados a quitarnos la alegría y la diversión, las
ganas de vivir y la sonrisa.” ¡Nada que ver!... Somos hijos de Dios: ¡somos santos alegres! Pertenecemos al Dios de la vida, "...al Dios de mi alegría y de mi gozo" (Sal.43:4). ¿Aquel que creó la alegría querrá que vivamos una existencia sin gozo? Si preguntamos, Dios nos dice en su Palabra "Estén siempre gozosos". No dice "ríanse todo el tiempo"...el gozo es esa alegría profunda, a veces silenciosa, que te hace sonreír incluso a solas, sin causa "desencadenante", sino la certeza de que está allí, en medio de tus carencias, necesidades o pruebas. Gozo de Dios es presencia de Dios.El procurar algo “mejor” (bienestar, gozo, salud, alegría, diversión, satisfacción, etc.) no se contrapone ni contradice con el término “santificación”. Asociamos la palabra santificarse con “no” y se empapa de connotaciones negativas que en realidad no tienen por qué estar allí.
sábado, 27 de octubre de 2012
Hablemos de las madres
Hablemos de las madres…no solo por lo que hacen (trabajar, cambiar pañales, cocinar, limpiar, planchar, cuidar, educar, etc., etc.-porque hay mucho “etcéteras”), sino por lo que son: mujeres engendradoras de vida, transmisoras de vida, formadoras de vida, que afectan literalmente las generaciones y pueden torcer el curso de la historia de sus hijos, y al hacerlo, impactar al mundo. No es ficción; es historia, documentada, y verificada. Tu nene que te desvela, tu adolescente que te preocupa, tu joven que añade estrés sin querer, ese hijo adulto cuya vida te impulsa a clamar de rodillas a Dios, por él; no son casualidades. Como portadoras de la gracia, podemos “levantarnos como madre” para ver transformadas las vidas y las circunstancias. (“…Me levanté como madre en Israel.” Jue.5:7b). Levantarse nos indica decisión. La madre puede decidirse a actuar ejerciendo su autoridad espiritual. ¡Cuántos cambios se pueden ver con una madre determinada a “levantarse y actuar” como tal! Mirá qué características y qué potencial nos ha dado Dios:
Amor y gracia: Sabemos que el amor es esencial para el desarrollo saludable de la persona y la personalidad. La madre es poseedora de un depósito inagotable: no se cansa de dar amor en toda forma posible para que sus hijos crezcan y disfruten de su futuro. Ese amor toma forma de servicio, cuidado, sacrificio, tesón, perseverancia, disciplina, corrección, consejo. Para ilustrarlo, se ha dicho que una madre no divide el amor entre sus hijos; lo multiplica. Y, ¿quién puede extender gracia (nuevas oportunidades, perdón, aceptación, comprensión, consuelo) sino una madre? Cuando todos se dan por vencidos con alguien,…la madre persiste. Es capaz de perseverar toda su vida en pos del bien de su hijo. La madre jamás se dará por vencida.
Esfuerzo: La madre deja de lado su propia necesidad, su propio cansancio, sus angustias propias, por abocarse al cuidado de su hijo. El cuidado del hogar, hasta con la ayuda de la tecnología, requiere tiempo y esfuerzo constantes. “Ciñe de fuerza sus lomos, y esfuerza sus brazos” (Pr.31:17, RV60)].
Fuerza y dignidad: “Se reviste de fuerza y dignidad, y afronta segura el porvenir” (Pr.31:25, NVI). “Revestida de fuerza” describe al esfuerzo continuo del dar sin medida; la madre da todo de sí, más allá de su propia limitación. ¿Cómo es si no, que puede “sobrevivir” a noches de desvelos, sin comer, sin descansar, bajo presión, aun realizando esfuerzos que sobrepasan su condición física?) ¡Está “revestida de fuerza” por Dios! “Revestida de dignidad”: una de las acepciones de “dignidad”, según el diccionario de la RAE, es “excelencia”, La madre se reviste de la excelencia como de una vestimenta. Y es que ella procurará siempre lo mejor para sus hijos y su familia. Esto también nos muestra una excelencia que excede a su propia capacidad. Hablar de la excelencia en una mujer es hablar de la manifestación del potencial que hay en ella: el potencial dado por Dios, con un propósito múltiple: dice la Biblia que ella trabaja “con sus manos” (con referencia a lo material), y “edifica su casa” (con referencia a lo humano y a lo espiritual). La madre es la primera educadora de su hijo, la primera creadora de hábitos, la primera “edificadora” de la conducta (construyendo hábitos, corrigiendo lo deficiente), la primera modeladora del carácter y la personalidad de su hijo. Para lograrlo, ¡sí que se requiere de la excelencia de parte de Dios!
Sabiduría (temor de Dios): “Cuando habla, lo hace con sabiduría; cuando instruye, lo hace con amor.” Pr.31, 26, NVI. Y ”Considera los caminos de su casa”. Pr.31:26-27a). La Biblia también dice que “la mujer sabia edifica su casa”.La sabiduría de Dios siempre es para edificación. ¡Cuántos hijos preservaron su vida por que sus madres actuaron con sabiduría! La influencia de la mujer es grande, mucho mayor de lo que creemos. Las madres sabias consideran las decisiones a tomar, establecen un fundamento sólido, inculcando los valores que se rigen por la Palabra de Dios.
Celebremos el Día de la Madre dando gracias a Dios, y con esta determinación ¡vamos a impactar como madres la historia de nuestros hijos!
viernes, 26 de octubre de 2012
Le agrada bendecirnos “porque sí”
Realmente creo que a Dios le agrada bendecirnos “porque sí”. La Biblia dice que Él se deleita en hacernos bien. Él es amor. Todo lo que somos y tenemos lo hemos recibido de
Dios, sin merecerlo, sin ganarlo. Como seres humanos nos cuesta comprender el
concepto de que Alguien nos ame, nos dé algo y nos haga bien sin merecerlo. Traemos
el bagaje de siglos al respecto: "hay que hacer algo para recibir algo", "tenemos
que ganarnos todo lo que deseemos". Sin embargo, a Dios le place -¡le encanta!- bendecirnos “porque sí”. Simplemente porque Él es bueno y quiere hacernos bien. ¡Es un concepto que revoluciona mi alma! viernes, 19 de octubre de 2012
Jesús nos comprende
¿Por qué no inclina su cabeza usted también y le agradece al Señor por entenderlo? Ore conmigo: 'Gracias, Señor, por entenderme y no condenarme. Gracias por no dejarme. Te pido ayuda, que yo pueda ser más comprensivo como tú lo eres'."



