Me asombra la belleza de lo simple. En los días fríos, como hoy, me encanta redescubrir esos pequeños placeres: sentarse al sol y disfrutar de su tibieza. Los mates. La comida caliente. Un buen libro. Mensajes oportunos.jueves, 23 de julio de 2020
Lo sencillo
Me asombra la belleza de lo simple. En los días fríos, como hoy, me encanta redescubrir esos pequeños placeres: sentarse al sol y disfrutar de su tibieza. Los mates. La comida caliente. Un buen libro. Mensajes oportunos.sábado, 11 de julio de 2020
Humanos
Somos humanos: el tesoro de Dios.
Por eso. Él envió a Jesús por nosotros, para rescatarnos de la muerte y del pecado. Dijo Jesús: "Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente" (Juan 11:25-26). Esa promesa es para todos. Es para vos también.
Si elegís lo que Dios te ofrece, aceptá a Jesús. Elegí la vida. La vida verdadera. Una vida abundante que es eterna.
sábado, 4 de julio de 2020
Quien te cuida
Podés hablar con Dios en cualquier momento y en cualquier lugar. Hablá con Dios. Encontrá en Él la vida y la seguridad. El mejor amigo, el mayor Protector, Quien te cuida. Dios te ama con amor eterno.
martes, 30 de junio de 2020
Otra vez
Me despierta imperceptible, cariñosamente. Otra vez me abre los ojos con esta luz diurna. Hace rato que ya amaneció. Quiere mostrarme todo lo que ha hecho
para hoy. Su poder me levanta
y me infunde confianza para afrontar el nuevo día. Pone en mi corazón nuevos
latidos; aire nuevo a mi respiración. La gratitud surge
espontánea y somnolienta. La mente comienza a hilvanar palabras desde el corazón. Este día que Él hizo, comienza. Y, además, por supuesto, ¡tu vida será transformada para siempre!
Invierno
Llueve sobre
la ciudad. Los árboles sin hojas dibujan un paisaje diferente. Todo se ve más gris. Algunos
pocos árboles exhiben hojas frías y perennes. El sonido del viento prevalece por encima de los ruidos urbanos. Mi ciudad, casi dormida. El
chapoteo de ruedas en el agua. El caminar apresurado, las corridas. Las nubes
grises y la lluvia quitan luz a la tarde.
Hay tiempos diferentes. Algunas personas se entristecen con los días lluviosos. Pero, podemos encontrar alegría en lo cotidiano; hay motivos de gozo, si buscamos. Hoy el
invierno me recuerda que después de las tormentas y la lluvia vendrá otro tiempo, que existe un Creador, que hay esperanza. Un nuevo
comienzo. El invierno también es necesario, como es necesario descansar, dormir, pensar calladamente. ¡O disfrutar la delicia de tomar algo caliente junto al fuego! Tiempo de aquietar el alma y
dejar la ansiedad. Porque Dios cuida de nosotros.
Si estás pasando por un "invierno" que no entendés, detenete
un momento y pensá en esto: Aunque
veas lágrimas en la lluvia, aunque parezca que no hay salida, pensá que eso
también pasará. Las pruebas no duran para siempre. El Dios que te ama te
ayudará. Como hoy a mí, Dios alegra siempre el alma de sus hijos. Hablá con Él, como con un amigo; pedile ayuda, contale todo. Él pone el calor de su
amor donde hay frío y el abrazo de su presencia. Verás que la lluvia
también es risa que canta en las calles y en los techos; alegría que corre y
sacia el alma. viernes, 26 de junio de 2020
Esperanza
Podemos hacer de nuestras circunstancias inexplicables un nuevo comienzo con la ayuda de Dios. Un comienzo diferente que nos asombrará porque Dios está interviniendo a nuestro favor en el asunto.
¿Conocés a Jesús? A todos los que creen en Él les dio derecho de ser hijos de Dios. Con su compañía renueva nuestra esperanza y la certeza de que está con nosotros.
Nunca estamos solos. No estás solo. No te desesperes. Solamente poné tu confianza en Dios. Contale todo lo que pasa, lo que viviste o estás viviendo. Él te entiende como nadie. Hablale y recibí su amor. Podrás conocerlo como a un amigo. Hoy mismo. Podrás tener paz y alegría en medio de la adversidad porque, para los que creemos en Él, todo resulta para bien.
jueves, 25 de junio de 2020
Todo para vos
Por medio de Jesús, podemos conocerlo y conversar con Él. Vivir con su compañía como hijos de Dios. "Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios" (Juan 1:12).
Nuestra perspectiva cambia completamente cuando conocemos a Dios de manera personal. ¿Vos conocés
a Dios, así? ¿Conocés a Jesús? Podés hacerlo. Simplemente pedíle conocerlo,
con todo tu corazón. Él te ayudará. Y transformará no sólo tu
perspectiva, sino toda tu vida.Todo lo que existe, Él lo hizo para vos. Para que lo disfrutes y para que puedas conocer cuánto te ama.








